dimecres 29 de desembre de 2010

VERGONYA

Una innocentada més per al poble valencià. La justícia no és la mateixa per a tots. Els poderosos, amb evidències de que s'han emportat diners a mans plenes, veuen com es marceixen els seus casos amb la indiferència dels qui haurien de vetlar per l'honradesa de les gestions mentrimentres altres pobres desgraciats, anys després d'aquell delicte al que els empentà la fam, i amb una vida d'ordre i treball, es veuen obligats a pagar en presó. Per als pobres no hi ha prescripcions que valguen. 
Llegiu l'article de "L'informatiu". 
Quina vergonya, cavallers, quina vergonya...

dilluns 27 de desembre de 2010

EL PAÍS: La Sindicatura de Comptes destapa la deuda desbocada del Consell

Con más gastos y menos ingresos, el Consell optó el año pasado por mantener la política del patadón hacia adelante. La auditoría de la Sindicatura de Comptes correspondiente al ejercicio de 2009, presentada ayer, revela que la deuda de la Generalitat continuó desbocada y que los gastos comprometidos para ejercicios venideros -en su mayoría para pagar los créditos- crecieron más de un 26% en un solo año.
Las dificultades de la situación financiera de la Generalitat eran de tal calibre que la Sindicatura reclama en su informe "la formulación de un plan económico-financiero de reequilibrio a tres años". Una afirmación que el vicepresidente económico del Consell, Gerardo Camps, atribuyó ayer a un "error" de la Sindicatura porque se anticipó a la última reunión del Consejo de Política Económica Fiscal y Financiera -el órgano que reúne al Estado y a las comunidades autónomas-, que estableció que la Comunidad Valenciana no necesitaba un nuevo plan de reequilibrio. "La realidad es que la Sindicatura ya no quiso cambiar el informe", sentenció Camps.
La auditoría revela que los principales problemas contables de la Generalitat proceden de las prestaciones sanitarias, de la carencia de una financiación suficiente, y del servicio de la deuda. Solo en el departamento de Sanidad, a finales de 2009 se habían aplazado 1.543 millones de euros a ejercicios venideros y pese a ello quedaban facturas en los cajones por contabilizar por otros 962 millones, de los que 290 correspondían a la factura farmacéutica de noviembre y diciembre abonadas ya en el primer trimestre de este año.
El endeudamiento financiero -créditos y préstamos- pasó de 7.460 millones de euros en 2008 a 9.333 un año después. La Sindicatura alerta también sobre el crecimiento de los compromisos de gasto con cargo a ejercicios posteriores -muchos de los cuales se prolongan más allá de dos legislaturas- que solo en la Administración general -empresas aparte- se situaron en 32.101 millones de euros. En 2008, los compromisos futuros se estimaron en 25.449 millones.La mayor partida de gastos comprometidos asciende a 20.470 millones de euros que serán necesarios para pagar los intereses y las amortizaciones correspondientes de los préstamos solicitados por el Consell. Tras esta partida, que atrasa el pago de 18.430 millones de euros a partir de 2014, el mayor compromiso de gasto es el de los conciertos sanitarios, que ya tiene comprometidos 6.704 millones. Cantidad a la que hay que añadir otros 1.640 millones de euros de facturas sanitarias pendientes desde 2002 y que se abonarán en cómodos plazos hasta 2017.
El pago por la construcción de autovías y su mantenimiento también tiene comprometidos otros 2.575 millones de euros.
La Sindicatura advierte que a los más de 32.000 millones de gastos comprometidos hay que añadir otros 3.000 que no se han contabilizado, entre los que figuran el plan plurianual de financiación de las universidades, los acuerdos con Feria Valencia, distintas partidas comprometidas con Ciegsa, la empresa de la Generalitat que construye colegios, o nuevos contratos firmados.
En este contexto, la Sindicatura vuelve a alertar sobre la situación de las empresas públicas, algunas de las cuales acumulan deudas importantes. Por ejemplo, Ràdio Televisió Valenciana presentaba al cierre del ejercicio de 2009 "un valor negativo", según el informe de la Sindicatura, de 1.139 millones de euros, lo que obliga al organismo fiscalizador a reclamar "medidas excepcionales de carácter estructural". La empresa Construcciones e Infraestructuras Educativas de la Generalitat Valenciana (Ciegsa) acumulaba al cierre de 2009 una deuda de 2.045 millones de euros, cantidad que supone un incremento de más del 20% y supera la que, según el informe, ha destinado a la construcción de centros educativos desde su creación en 2000, una cifra de inversión acumulada que asciende a 1.958 millones de euros.
Por lo que se refiere a la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA), la deuda ascendía en 2009 a 731 millones de euros. El edificio más caro del complejo, el Palau de les Arts, alcanzó los 382,5 millones de euros de coste, mientras que el Ágora tenía ya un coste de 67,2 millones y el puente de L'Assut de l'Or, obra al igual que los otros del arquitecto Santiago Calatrava, costaba 59,9 millones de euros.
Forman parte los costes de empresas públicas y de grandes proyectos de lo que el portavoz socialista en las Cortes Valencianas, Ángel Luna, calificó en el debate de presupuestos de ayer como "clásicos" del informe de la Sindicatura, entre los que también citó que el Consell esconda 2.500 millones de facturas en los cajones del área de Sanidad, o que de 44 expedientes de contratación fiscalizados al azar, solo 18 no presenten incidencias significativas. Luna, sin embargo, añadió lo que calificó como un "elemento novedoso", en referencia a la ejecución de los tres planes de inversión local, de apoyo a los sectores productivos y de lucha contra el paro que conforman el denominado plan Confianza. Según el portavoz socialista, de los 1.715 millones de euros presupuestados se dotaron el año pasado 695 y solo se gastaron realmente 343,3 millones. Luna consideró que se trata de "un estrepitoso fracaso del plan estrella de la política del presidente de la Generalitat".
El portavoz popular Ricardo Costa emplazó a Luna a "dejar de hacer de doctor Frankenstein descuartizando el informe de la Sindicatura" y alegó que el organismo fiscalizador también revela que la ejecución presupuestaria en 2009 fue del 90%, que el procedimiento más usado en la contratación fue el concurso público y que no se han abierto expedientes de responsabilidad contable. "Ya está bien de meterse con las contrataciones del Gobierno del PP", reclamó Costa.
Por su parte, Gerardo Camps explicó que el portavoz socialista está equivocado, ya que en 2009 solo se ejecutaron los planes de apoyo a los sectores productivos y lucha contra el desempleo, mientras que el plan de inversión local se puso en marcha el año pasado y se prolongará hasta 2012. "Entre mayo y noviembre el paro ha descendido en 8.000 personas en la Comunidad Valenciana, mientras en España ha crecido, y eso se explica en parte gracias al plan Confianza", dijo Camps.
La Sindicatura, sin embargo, pone el dedo en la llaga y destaca que, si bien el grado de ejecución del presupuesto en su conjunto fue satisfactorio y superó el 95%, no lo fue tanto en lo que respecta a las inversiones reales y las transferencias de capital que no se ejecutaron más que en el 67% y el 87,5%, respectivamente.
Cifras que marean
- Palau de les Arts: Las obras se liquidaron el 1 de septiembre de 2009 por importe de 382,5 millones de euros.
- L'Àgora: El vanguardista edificio en el que se disputa el Open de Tenis 500, todavía pendiente de terminar, había costado ya a finales de 2009 un total de 67 millones de euros.
- El puente: El puente de L'Assut de l'Or, concluido en 2008, costó 59,9 millones.
- Ciegsa: La empresa de construcciones educativas de la Generalitat acumulaba en 2009 una deuda de 2.045 millones, cantidad superior a todo lo invertido desde su creación el año 2000.
- RTVV: La grave situación de Ràdio Televisió Valenciana queda reflejada en una deuda de 1.139 millones de euros.


Publicat al diari EL PAIS, el 24 de desembre de 2010.

divendres 17 de desembre de 2010

"El sanglot de la desesperança (426)" per Xavier Aliaga (Publicat al diari EL PUNT)

Vos recomanem que seguiu la seqüència d'escoltar primer el tall de veu i després llegir l'article del periodista Xavier Aliaga.


Del fons més abissal de la desesperança, imposant la veu entre les patètiques advocacions dels mercats, les xifres impersonals i vàcues, els balanços sobre reducció de dèficit, la carrera penosa dels estats de la vella Europa, dama raquítica i decadent, per veure qui és el govern més aplicat i resolt a l'hora de desmantellar qualsevol petja de política que sone a «social», la pira simbòlica de l'estat del benestar, enmig de tot això, deia, sorgia el crit desesperat d'un aturat de les Illes Canàries. Fou en un programa de ràdio. Parlaven de l'eliminació de l'ajuda de 426 euros als aturats que havien consumit la prestació. La gravació glaça la sang.
Entre els comentaris dels sabuts de torn sobre el deute sobirà, la confiança dels mercats i el sant calze de l'Ibex 35, quan encara estàvem sobtats per la jornada d'ira d'un senyor d'Olot, amb balanç de quatre morts, copsats i entretinguts per l'estat d'emergència i la caiguda en el fang de la reina de l'atletisme espanyol, els subterfugis de Rubalcaba, diu la dreta, per aconseguir desviar les mirades de les coses de menjar. Tot això passava. Quan un senyor de Canàries despenjà el telèfon i clamà enmig d'aquest desert d'immundícia: si em trauen la paga de què vaig a viure?, de què?, és l'única cosa que tinc, deia, amb la veu trencadissa. De la desesperació a la ràbia: un record per les pensions daurades de Puigcercós i De la Vega. Però a ell no li podien ajudar amb 426 euros. Quatre, dos, sis. Les xifres de la misèria. Jo vull treballar, acota aquesta persona, com si volguera respondre als escurçons que clamen contra les ajudes que «desincentiven la recerca d'ocupació». Oh sí: Per a què treballar? 426 euros i a viure. Com un marquès, com un ex president de la Generalitat. Quatre, dos, sis. Uns 1.200 milions d'euros anuals. Una reducció paupèrrima en relació al dèficit total. Decimals guanyats a costa de sang.
El locutor, amb bon criteri, no interromp. I l'home, més enllà dels 55 anys, l'edat on començar de nou és pujar a l'Everest descalç, s'enfonsa. Per què no dimiteix?, es pregunta, en referència a Zapatero. I l'home se'n recorda també del penós debat polític. Rajoy? M'importa una merda Rajoy, que arreglen el país. Tota la vida treballant, trenta anys cotitzant, i no tinc res. No tinc família, no tinc res. Ni els 426. Amb això havia de menjar, pagar llum, aigua, telèfon, qui sap si una hipoteca. Resulta que la paga desincentiva la recerca d'ocupació. S'ha de llançar un missatge de duresa i determinació als mercats, mostres de què estem disposats a fer el que cal fer. Treballar més per menys i per sempre. Serà això.
País de subsidis, diuen. El problema del dèficit són els 426, no és el frau, ni els mossos al patrimoni públic, ni els jocs de treball duplicats i triplicats en l'administració perquè s'ha de fer pessebre, ni els luxes asiàtics, ni la legió d'assessors, assistents, escribes, meuques, vampirs i resta d'espècies a càrrec de l'erari, ni els aeroports estèrils, ni les piràmides buides a major glòria de l'star-system arquitectònic, rotllets de Calatrava, ni l'oferta d'oci per a corredors de borsa amb els impostos dels paletes i les caixeres del Mercadona, ni la manca de coratge davant els atacs especulatius, ni les empreses públiques inservibles amb recepció de marbre i moqueta, ni els corruptes que xuclen la sang de l'erari, ni els inútils i ineptes que gestionen diners públics perquè tenen el carnet adequat, ni els paradisos fiscals. No. La culpa és de les ajudes. Quatre, dos, sis. Sang vessada en Olot. I un crit desesperat. Què trigarà tot en rebentar?
Publicat a "El Punt", el divendres, 17 de desembre de 2010.

dilluns 6 de desembre de 2010

BLOC D'OPINIÓ: "Participació ciutadana"


Darrerament se sent prou allò de que tots els polítics són iguals. No debades, els polítics són, segons les enquestes, el tercer tema de preocupació o malestar. I sobre aquestes dues afirmacions va consolidant-se la separació de dos mons ben diferenciats: el dels votants i el dels votats. Qui perd ací?
Nosaltres vivim en un poble on molts ens coneixem –un avantatge sobre les ciutats mitjanes i grans- però... la gent participa en l’administració pública? Se sap dels problemes i dels projectes municipals? Es té en compte l’opinió dels veïns? Se’ls facilita als ciutadans que puguen participar en accions de voluntariat?
O tot passa per guanyar unes eleccions cada quatre anys i fer ús de la confiança dipositada en les urnes sense comptar amb els votants?
Hi han maneres de donar veu al veïnat;  de facilitar-li l’accés a la informació de manera que puga aportar la seua particular visió dels temes municipals d’una manera efectiva i constructiva, enriquint així la vida de la col·lectivitat.
El proper divendres, 10 de desembre a les 20 hores, Julià Engo, anterior alcalde de l’Olleria i Regidor de Participació Ciutadana, ens farà una introducció sobre el tema a la nostra seu social del BLOC –al final de Blasco Ibañez, núm. 20-baix de l’Alcúdia de Crespins. Julià ens explicarà la seua experiència al seu poble i a continuació encetarem un col·loqui sobre allò que la gent pensa per a que l’Alcúdia millore amb la participació de la seua ciutadania.